En medio de la crisis por la administración de Televisión Nacional de Chile, el presidente y fundador del Grupo Secuoya, Raúl Berdonés insiste en señalar que su modelo es totalmente posible aplicar en el canal público. También releva que en mayo sostuvo una conversación preliminar en la cual presentaron su trabajo.
Desde Los Ángeles, Estados Unidos, y tras finalizar un un día extenso por reuniones que marcaron el cierre de las negociaciones con Netflix para instalar en conjunto el primer gran centro de producciones de esa plataforma digital en Europa -acuerdo que es calificado como el mayor logro de Grupo Secuoya en su plan para expansión-, su presidente y fundador, Raúl Berdonés accedió a conversar con La Tercera PM.
El empresario español detrás del grupo conocido en Chile por su alianza estratégica con Canal 13 -que incluyó la tercerización de servicios-, defiende su modelo de gestión y revela que existieron conversaciones con autoridades de Televisión Nacional de Chile (TVN) durante el pasado mes de mayo, pero no llegaron a concretar un acuerdo.
A su juicio, es absolutamente factible que Secuoya pudiese trabajar tanto con el canal de Andrónico Luksic como con TVN. Explica que poseen experiencia suficiente para demostrar autonomía tanto en canales públicos como privados en España.
“Nosotros estamos abiertos a quienes nos quieran. Lo que Canal 13 está demostrando, es que es un modelo eficaz. Es un modelo que se puede llevar a cabo y que no perturba los derechos de los trabajadores. Al revés, creemos que fortalece el sector. Ahora cuando se asiente y se vea que el modelo de Secuoya de verdad funciona, que no vinimos a matar a nadie ni apretar a nadie, lógicamente los canales darán un paso al frente”, dice confiado. ¿A los canales en Chile, se refiere?
Los canales en Chile deben dar un paso al frente. Este es el modelo del futuro y el que no se suba al modelo del futuro se quedará atrás, porque no le apuntará en su cuota de resultados. Por lo que al día de hoy, aunque no tenemos una conversación abierta con ningún canal en Chile, más allá de las preliminares en el ingreso al país, estoy convencido de que otros canales también se sumarán al ver los resultados a finales de año. Se verán todas las líneas de mejora de Canal 13 en participación de mercado, calidad y cifras económicas. Estoy seguro que llamarán. ¿Este modelo de Secuoya puede resultar en un canal público como Televisión Nacional de Chile?
De llevarse a cabo, claro que se puede hacer. No podemos olvidar que ya en España gestionamos muchos canales públicos de señal abierta. Y el modelo está aplicado a un nivel muy superior en una comunidad en España, que es una comunidad autonómica. Se ha externalizado el 100% del canal. Desde la venta de la publicidad, programación, informativos, absolutamente todo. El sector público solo pone al director o gerente que no manda sobre el canal. Sin lugar a dudas, que el modelo funciona. ¿Es factible que sea con TVN?
No digo que sea factible. Yo digo que es factible que lo pueda llevar a cabo, no digo que lo vaya a llevar a cabo. Si TVN se propusiese hacerlo es 100% factible. Ese es el titular. Y a los hechos me remito a España. Secuoya no es el único que provee este servicio. Tenemos expertise. Creemos que somos los mejores, pero no somos los únicos. Pero si confiasen en nosotros, la garantía del éxito estaría casi garantizada después de ver los resultados que hemos tenido en otros países, especialmente en Chile. ¿Han tenido contactos con la gente del canal de TVN?
Hubo una conversación preliminar, donde nos conocimos y presentamos nuestro modelo. No hemos tenido conversaciones continuadas. ¿Cuándo ocurrió eso?
Eso pasó en mayo. ¿No sería contraproducente que trabajaran con Canal 13 y, al mismo tiempo, con TVN?
No. Nosotros en España trabajamos al día de hoy con los tres más grandes players de señal abierta. Trabajamos también para Movistar y para Orange. Trabajamos para 3 de los 14 canales públicos autonómicos en España. Y trabajamos para casi el 92% de las productoras. Por encima de todo somos profesionales. Esto es totalmente estándar con lo cual la confidencialidad y la estrategia queda absolutamente dentro de los equipos asignados a cada uno de los países. ¿Qué balance puedes hacer de los dos meses que están por cumplir tras la alianza estratégica con Canal 13?
Lo que mejor ha resultado es que hicimos una transición 100% pacífica en el canal. No se notó absolutamente nada en la pantalla, que es lo más importante para un canal de señal abierta. Al día de hoy se están viendo mejores resultados en la propia pantalla. A partir de septiembre vendrá una gran apuesta por el canal en nuevos contenidos. Esto no va solamente de evaluar costos, sino también calidad. Estamos contentos y orgullosos de que a dos meses después, la relación está totalmente estabilizada, el flujo de trabajo totalmente ordenado, y como estaba previsto la gente lo ha entendido y está contenta con el modelo que hemos implementado. Además, ya estamos empezando a hacer producción que no se hacía en el canal, como es que le encargaron a Pablo Ávila. Y estamos evaluando poner los estudios a todas las productoras. Esto aporta al modelo. ¿Cuándo comenzarán a mejorar las alicaídas arcas de Canal 13?
Creo que a finales del último trimestre de este año. Veremos una evolución tanto económica como en parrilla.
La más joven de las Kardashian le arrebataría el título al fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, que alcanzó esa cifra a los 23 años.
La más joven de las hermanas Kardashian, Kylie Jenner (20 años), podría convertirse en la persona más joven de la historia en conseguir US$1.000 millones, según la revista Forbes. Por ahora, este título lo mantiene el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, que alcanzó la mencionada cifra a los 23 años.
Las Kardashian alcanzaron la fama por un reality show. A partir de ahí, convierten en oro todo lo que tocan. Kylie Jenner no es solo la más pequeña de las hermanas, sino también la más rica. De hecho, es la persona más joven de la lista de America’s Richest Self-Made Women 2018 (las mujeres hechas a sí mismas más ricas de Estados Unidos), según ha mencionado la citada publicación, en la que se detallan las mayores fortunas no heredadas. La empresaria, en el puesto 27 del citado ranking, protagonizó la última portada de la revista, que estima su patrimonio en US$900 millones, y debe la mayor parte de su riqueza a su marca de maquillaje, Kylie Cosmetics.
Sus kits de pintalabios y perfiladores, a 25 euros, arrasan entre las adolescentes. Cuando en 2015, comercializó por primera vez 5.000 unidades de estos lotes, estos se agotaron en cuestión de segundos y se revendieron en internet por cerca de 1.000 euros. Los labios se han convertido en su icono y en la estrella de sus colecciones, en las que tampoco faltan sombras y lápices de ojos o brochas. En montar la compañía en febrero de 2016, Jenner invirtió 250.000 euros que había ganado trabajando como modelo. Kylie Cosmetics ha facturado desde entonces más de 537 millones de euros. Gigantes del mundo de la cosmética como Estée Lauder o Bobbi Brown tardaron más de 25 años en alcanzar cifras similares.
Sus productos de edición limitada se agotan en cuestión de horas. Algunas de estas series especiales han llegado a reportarle a Jenner más de 16 millones de euros en menos de 24 horas. Además, estos se venden en exclusiva a través de su página web y Jenner es propietaria del 100% de la marca, lo que ha contribuido a que su fortuna aumente a pasos agigantados.
La empresaria, que el próximo agosto cumplirá 21 años, no solo podría convertirse en la multimillonaria más joven de la historia, sino que ya es la tercera celebridad mejor pagada del mundo, solo por detrás del boxeador Floyd Mayweather y el actor George Clooney, además de ir varias posiciones por delante de futbolistas como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo. Aunque el maquillaje representa la parte más significativa de sus ingresos, también obtiene beneficios de los programas de televisión, entre los que se encuentra su propio reality, además de los contratos publicitarios.
La fama de la propia Jenner y su faceta como influencer son dos de los principales pilares del éxito de Kylie Cosmetics, una marca que gira enteramente alrededor de su fundadora. El peso de Kardashian en internet es tal que, el pasado mes de febrero, un tuit suyo quejándose de la nueva actualización de Snapchat hizo que la aplicación se desplomara en Bolsa con pérdidas de más de mil millones de euros. La empresaria es además una de las reinas de Instagram, la sexta persona con más seguidores del mundo en la red social, donde acumula más de 111 millones de fans frente a los 4,7 millones con los que cuenta Zuckerberg, actual propietario de la aplicación. Ahora Jenner tiene el reto de superarle como la multimillonaria más precoz de la historia.
El Presidente de Nicaragua conversó con el canal Fox News, en su primera entrevista con un canal independiente en nueve años.
En su primera entrevista a un medio independiente en nueve años, el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, descartó ayer adelantar las elecciones y aseguró que se quedará en el poder hasta 2021 “Este tema de las elecciones anticipadas lo he escuchado, pero yo no he manifestado que hay que adelantar elecciones. Más bien, adelantar elecciones crearía inestabilidad e inseguridad, peor aún en estas condiciones”, dijo el mandatario en el programa Special Report de la cadena estadounidense Fox News que conduce el periodista Bret Baier. “El pueblo va a decidir quién asumiría en 2021”, añadió.
Ortega argumentó que los violentos enfrentamientos que vive Nicaragua desde el 18 de abril pasado, que han causado entre 277 y 351 muertos, han sido originados por grupos paramilitares financiados por “carteles de droga” y “otros organismos”.
“Por la noche, cuando no hay manifestaciones pacíficas, hemos tenido ataques provocados por las fuerzas paramilitares, organizadas por gente que está en contra del gobierno”, insistió el Presidente, quien aseguró que en los últimos días se ha dado un proceso de “normalización” de la situación.
Sobre el tema de la Iglesia Católica, a cuyos obispos Ortega acusó de “golpistas” en su discurso del 19 de julio, el mandatario dijo en la entrevista que “no tenemos ningún problema con la Iglesia Católica” y agregó que “no ha muerto ningún nicaragüense en ninguna iglesia, eso es falso”. “Ha sido una campaña de mentiras, de terribles mentiras, para tratar de dañar la imagen de Nicaragua”, añadió.
Sin embargo, el diario La Prensa recordó que el pasado 14 de julio el estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN, en Managua), Gerald Vásquez, falleció dentro de la parroquia Divina Misericordia producto del ataque que fuerzas paramilitares ejecutaron contra los universitarios atrincherados en ese recinto. La parroquia abrió sus puertas para atender a los heridos.
Asimismo, Ortega mencionó al obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, una de las voces más críticas del régimen, y dijo que Báez “tiene su forma de pensar y actuar, no es nuevo su discurso. Desde que llegó a Nicaragua llegó con ese discurso porque él no vivió en Nicaragua la época de la guerra”. La Prensa señala que Báez fue atacado por turbas a favor del gobierno cuando, junto a una comitiva del clero de Managua, incluido el Nuncio Apostólico, llegó a la Basílica San Sebastián, en Diriamba. En ese incidente el obispo quedó con una herida en el brazo.
“No hay ningún sacerdote que esté siendo perseguido, no hay un solo sacerdote que pueda decir que ha sido agredido por el gobierno”, aseguró Ortega. No obstante, tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos han responsabilizado al gobierno nicaragüense de graves violaciones a los DD.HH.
Ortega también aprovechó de dar un mensaje a su homólogo estadounidense, Donald Trump, a quien recordó que las relaciones bilaterales han sido “muy dolorosas”, por lo que dijo que no quiere que la historia se repita. “Somos un país pequeño, con una economía frágil, pero merecemos respeto”, indicó en alusión a los distintos pronunciamientos del Congreso estadounidense y la Casa Blanca sobre la crisis en el país centroamericano.
Por otro lado, en Managua se llevó a cabo ayer una masiva marcha en apoyo a los estudiantes nicaragüenses. Una manifestación que también se replicó en otras ciudades del país. Según la agencia EFE, miles de personas se sumaron a la marcha, para conmemorar el Día Nacional del Estudiante, que recuerda la “masacre estudiantil” de 1959, cuando una represión del Presidente Luis Somoza dejó cuatro universitarios muertos, pero también para reclamar por más de un centenar de alumnos que han perdido la vida en protestas contra Ortega.
La marcha se inició en el extremo sureste de Managua, con un minuto de silencio dedicado a los estudiantes que, según los manifestantes “autoconvocados”, han sido asesinados durante las protestas.
Crisis en Nicaragua: Claves para entender el conflicto que sacude hace tres meses al país
Los estudiantes se ha convertido en los protagonistas de un conflicto que parece estar lejos de terminar y que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
El 18 de abril de 2018 se desencadenó un conflicto social y político en Nicaragua que hoy cumple tres meses y que ha dejado cerca de 350 fallecidos y más de mil heridos. ¿Qué originó la crisis?
Las movilizaciones, consideradas como históricas por algunos analistas, se dieron a raíz de la implementación de una Reforma del Seguro Social, que implicaba reducir un 5% las pensiones y aumentar las contribuciones a los trabajadores. Sin embargo, debido a las protestas, el Presidente Daniel Ortega revocó la medida que había sido desarrollada tras una recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI) que alertó al gobierno sandinista que las reservas de efectivo del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) se agotarían en 2019.
Los enfrentamientos
Acá el movimiento estudiantil se ha convertido en el protagonista de un conflicto que parece no querer terminar y que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
En una especie de olla a presión, los estudiantes -junto a otras organizaciones civiles- además protestan contra la corrupción de parte del gobierno de Ortega y su esposa Rosario Murillo, quien en enero de 2017 se convirtió en la vicepresidenta de la Nación. Si bien en un comienzo distintas agrupaciones exigieron que se convoque a elecciones presidenciales de manera adelantada, otros ahora piden que directamente las altas cúspides del Ejecutivo salgan del poder.
De acuerdo a organismos de Derechos Humanos, en las protestas han surgido fuerzas paramilitares para apoyar al gobierno, y achicar a la oposición. Según reportes, estos grupos armados disparan a “sangre fría” en recintos universitarios e Iglesias, donde han dejado cientos de víctimas fatales y miles de heridos.
Estos además, se han expandido en diversas zonas de Nicaragua, que se han visto marcadas por una fuerte represión policial. Masaya: de bastión sandinista a bastión de la resistencia
A 29 kilómetros al sureste de Managua se encuentra Masaya, la ciudad donde nació el líder de la resistencia nicaragüense Augusto Sandino, y donde a fines de los 70, se puso término a la dictadura somocista. Era el lugar donde las fuerzas sandinistas se rebelaron contra Somoza, y que ahora lo hacen en contra de Daniel Ortega.
De hecho, hace algunas semanas, se declararon “libres” del orteguismo, y se erigió como el símbolo del levantamiento popular que comenzó en abril.
Tras distintos enfrentamientos, que dejaron al menos tres muertos, la policía aseguró ayer que retomó el control de la ciudad y del barrio indígena de Monimbó. Críticas internacionales y el rol de Ortega
Por su parte, el gobierno acusa a sus opositores de querer iniciar un pequeño golpe de estado.
Ortega es el líder del Frente Sandinista de Libertad Nacional (FSLN) y ya había tenido su primer mandato entre 1979 y 1990, pero volvió a la presidencia hace once años, con una reelección incluida.
La escalada de violencia llegó hasta un punto en que diversos actores han tratado de intervenir para que termine. La Conferencia Episcopal nicaragüense se ofreció como garante del proceso del diálogo y durante esta semana 13 países, entre ellos Chile, Argentina y Brasil, entre otros , pidieron “cese inmediato a los actos de violencia, intimidación y amenazas” y el fin de las fuerzas paramilitares.
En tanto, la OEA aprobó esta tarde por 21 votos a favor y tres en contra, entre ellos Venezuela y Nicaragua, una resolución más categórica, en la que se pide a Ortega que adelante las elecciones presidenciales para marzo de 2019, en lugar del 2021 y rechazó la solicitud de gobierno nicaragüense de respectar la “autodeterminación” del país y no intervenir de ninguna manera en la política del país.
Sucede que Daniel Ortega y su esposa, que es también la vicepresidenta, vienen gobernando el país desde 2007 como si fueran latifundistas de una finca del siglo XIX: con una mezcla de patrimonialismo, despotismo, paternalismo y elitism.
Álvaro Vargas Llosa
Director del Centro Para la Prosperidad Global de The Independent Institute, columnista del Washington Post y autor de diez libros. Titulado de Historia Internacional en la London School of Economics, ha sido miembro del Directorio del Miami Herald Publishing Company, corresponsal del diario español ABC en Londres y colaborador del Wall Street Journal, Los Angeles Times, BBC World Service y Time Magazine. Sus artículos se publican en veinte países y da conferencias en América Latina, Europa y Estados Unidos. La revista Foreign Policy lo eligió entre los 50 intelectuales más influyentes de Iberoamérica en 2012 y fue nominado por el Foro Económico de Davos como Joven Líder Global 2007. Es inversionista individual, seguidor de la filosofía del valor.
Sab 21 Jul 2018 | 01:30 pm
Crisis política en Nicaragua.
Sucede que Daniel Ortega y su esposa, que es también la vicepresidenta, vienen gobernando el país desde 2007 como si fueran latifundistas de una finca del siglo XIX: con una mezcla de patrimonialismo, despotismo, paternalismo y elitismo.
La amenaza de una segunda Cuba, que era Venezuela, se cumplió hace mucho rato. La nueva amenaza, la de que Nicaragua sea una segunda Venezuela, va camino de cumplirse aceleradamente. Propongo estas cuatro “claves” para abordar lo que sucede en la patria de Rubén Darío. 1. ¿Cómo diablos se transformó una protesta por la reforma de la Seguridad Social en una convulsión política permanente y una masacre de civiles desarmados? El origen inmediato de todo esto es una reforma impopular del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social. La reforma pretendía aliviar la desastrosa situación financiera del sistema previsional. Era, sobre el papel, una medida de “derecha” para corregir una política de “izquierda” del propio gobierno. ¿Qué pretendía? Elevar las contribuciones de empresas y trabajadores, cobrar impuestos a los jubilados y disminuir las futuras pensiones. Esta reforma, sin embargo, no habría gatillado un movimiento de resistencia civil y democrática en todo el país si no fuera porque se trató de la chispa que incendió una pradera muy incendiable.
Sucede que Daniel Ortega y su esposa, que es también la vicepresidenta, vienen gobernando el país desde 2007 como si fueran latifundistas de una finca del siglo XIX: con una mezcla de patrimonialismo, despotismo, paternalismo y elitismo. Como no hubo desde 2007 hasta ahora, salvo en muy contadas ocasiones, movimientos de protesta masivos, Ortega no necesitó emplear una fuerza indiscriminada y bruta como la que hemos visto desde que en abril de este año todo cambió. Una de las pocas cosas que generaron críticas importantes, por ejemplo, fue la delirante concesión a un consorcio chino basado en Hong Kong del proyecto de un canal interoceánico que no es viable y que indignó, sobre todo, a un sector de la población campesina que se vería directamente afectada. Pero ni esto ni otros asuntos polémicos soliviantaron a la población al extremo de obligar a Ortega a emplear los métodos fascistas, presididos por el uso de paramilitares contra la población, de los últimos meses.
La acumulación de abusos humillantes y el comportamiento de la pareja presidencial, que se sentía invulnerable, fueron incubando en la población la ira democrática que estalló, finalmente, en abril. 2. ¿Es Nicaragua una dictadura? ¿Por qué han tardado en verla así los nicaragüenses y la comunidad internacional? No hay duda: es una dictadura. Ortega ganó las elecciones en 2006 y asumió el mando en 2007. La Constitución prohibía la reelección, pero en 2011 Ortega fue nuevamente candidato, utilizando una vía conocida: el obsecuente Consejo Supremo Electoral y la no menos genuflexa Corte Suprema de Justicia. La clave había estado, tiempo antes, en hacer reelegir como presidente del ente electoral a un hombre que se convertiría tiempo después en símbolo de la corrupción: Roberto Rivas. No era demasiado cercano a Ortega al comienzo, pero sí a una figura eclesiástica de gran prestigio que, en uno de los volantines más espectaculares que ha producido la política latinoamericana, pasó de ser el más furibundo antisandinista a convertirse en facilitador del sandinista: monseñor Obando y Bravo, ya fallecido, pero entonces cardenal. Ya en el poder, Ortega empleó su fuerza parlamentaria para modificar las reglas de manera que los miembros de varios tribunales, empezando por el electoral, pudieran ejercer sus cargos perpetuamente. El control de esta pieza clave del engranaje institucional y otros tribunales como la Corte Suprema le permitieron eludir el impedimento constitucional de la reelección, cosa que logró en 2011.
En 2016 tocaba hacerse reelegir nuevamente. Para entonces ya estaba garantizada la “legalidad” de una reelección permanente por vía de una modificación constitucional realizada con antelación. Pero había el peligro real de que, aun jugando con enorme desventaja, el líder opositor Eduardo Montealegre derrotara a Ortega, como una aparentemente desvalida Violeta Chamorro había logrado vencer al propio sandinista en 1990. Por tanto, Ortega organizó las cosas en 2016 para sacar de carrera a Montealegre. Aprovechó una antigua disputa por la personería del Partido Liberal Independiente para hacer que la Corte Suprema le arrebatara ese partido a Montealegre, que por eso mismo ya no podía ser candidato. Los tribunales le entregaron el partido a un politicastro de esos que nunca faltan, Pedro Reyes, que debía jugar el papel de oposición al servicio del régimen. Quedaba por resolver un pequeño problema: la bancada parlamentaria de los liberales se negaba a ponerse al servicio de Reyes porque habían sido electos en 2011 por el partido opositor liderado por Montealegre. Entró entonces a tallar, cómo no, el Consejo Supremo Electoral, que dejó sin sus escaños a 28 parlamentarios. Finalmente, en las elecciones no hubo -no podía haber- candidato de oposición. Nicaragua era ya un sistema de partido único. 3. ¿Cómo es posible que Ortega, cuyos antecedentes incluían acusaciones de robo y violación, y haber dirigido una antigua dictadura, lo haya tenido tan fácil? El caso de Ortega implica una variante respecto de otros populismos autoritarios recientes. La clave del ascenso (o descenso) de Ortega al poder absoluto ha estado en sus sucesivas alianzas con sus peores enemigos y sus volteretazos ideológicos tácticos.
La primera gran acrobacia ideológica y política fue su alianza con la Iglesia cuando la encabezaba Obando y Bravo, que había sido el gran azote del sandinismo en los años 80 (y viceversa). Ortega se entregó a la fe católica y logró que en 2005 Obando y Bravo presidiera la ceremonia de su casamiento con Rosario Murillo. Pocos meses después, en 2006, el año electoral, Ortega hizo que su bancada parlamentaria votara a favor de una ley antiaborto que no contemplaba excepciones, reemplazando la antigua ley favorable al aborto por la que tanto había luchado el sandinismo. Una vez en el poder tras ganar las elecciones de 2006, Ortega nombró a Obando presidente de una comisión encargada de labores sociales.
Todo esto no habría bastado si no hubiera sido porque tiempo antes Ortega había pactado también con Arnoldo Alemán, uno de los presidentes más corruptos de la Nicaragua contemporánea y antiguo antisandinista. Sabiendo que una vez que dejara el poder tendría graves problemas con la justicia, Alemán empezó a negociar con Ortega antes de que se acabara su mandato. Pactaron entonces una legislación electoral por la cual bastaba con obtener 35% del voto con cinco puntos porcentuales de ventaja frente al segundo para ser presidente. Esta ley no le permitió ganar en 2001 pero sí en 2006 a pesar de que las encuestas decían que casi dos tercios del país estaban en contra suya. Muchos nicas recordaban al régimen sandinista de los años 80 y las acusaciones de violación de su propia hijastra, Zoilamérica Narváez.
Una vez en el poder, Ortega pactó con la tercera pata del trípode: los empresarios agrupados en el Consejo Superior de la Empresa Privada. Les dijo: si ustedes se dedican a ganar dinero y no se meten en política, no me meteré con sus negocios y les daré protección. Durante unos años, pues, la inversión privada en Nicaragua ayudó, junto con el gigantesco subsidio petrolero chavista (unos cuatro mil millones de dólares para un país de casi seis millones de habitantes), a producir tasas de crecimiento de 5%.
Ortega se dedicaba a disfrutar del poder, repartir dádivas a su clientela y robar, pero no tanto como hubiera cabido pensar porque ya había robado mucho antes de dejar el poder en 1990 mediante la famosa “piñata” (tras ser derrotados por Violeta Chamorro y antes del traspaso de poder, los sandinistas se habían apropiado de las casas, fábricas y negocios de “tutti quanti”). Pero eso no era todo. Ortega necesitaba asegurarse de que, si en algún momento las cosas se le torcían, él pudiera controlar a la población con dosis suficientes de violencia y terror. Para ello creó y financió grupos paramilitares al más puro estilo mussoliniano. 4. ¿Y ahora qué va a suceder? Nicaragua está en una situación parecida a Venezuela (sin la hiperinflación, el colapso productivo y el hambre generalizado, aunque la economía, después de dos años de reducción del subsidio venezolano, ha entrado en una crisis considerable). Hay una dictadura masivamente impopular dispuesta a seguir matando (ya van más de 300 muertos), una comunidad internacional por fin sensibilizada (la OEA acaba de condenar a Managua y pedir elecciones) y un diálogo interno inútil. La situación de bloqueo promete más violencia.
El diálogo se instaló poco después de las primeras protestas con mediación de la Iglesia. Al igual que en tiempos del sandinismo de los 80, la Iglesia ahora está jugando un papel descollante a favor de la democracia. Figuras como el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, y el cardenal Leopoldo Brenes han cobrado notoriedad internacional. Los líderes eclesiásticos intentaron que la oposición, agrupada en la Alianza Cívica, y el gobierno negociaran una salida electoral que implicaba adelantar los comicios al primer trimestre de 2019. Esa Alianza -compuesta por estudiantes, académicos, activistas y empresarios- acordó suspender las negociaciones cuando Ortega se negó a considerar una salida electoral. El diálogo fue renovado y en junio otra vez tuvo que suspenderse ante la negativa de Ortega de buscarle a la situación una salida en las urnas. Mientras tanto, el gobierno ha masacrado estudiantes, héroes civiles de la resistencia democrática desde el primer día, atacando lugares emblemáticos como la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y utilizando a sus paramilitares contra la propia Iglesia.
Fueron agredidos Báez, Brenes y el propio nuncio apostólico, Waldemar Sommertag, cuando intentaban proteger a civiles sin armas refugiados en la Basílica de Menor de San Sebastián, en Diriamba. Otro foco de resistencia han sido los campesinos y localidades tan emblemáticas como Masaya, particularmente el barrio de Monimbó, lugar de resistencia contra Somoza en su día y hoy contra Ortega, a pesar de la represión demencial que han sufrido. El líder campesino Medardo Mairena, que era parte de la Alianza Cívica en la mesa de diálogo, ha sido apresado y acusado de cometer crímenes, como hizo Maduro con Leopoldo López en Venezuela en su momento.
Nicaragua, que tiene una larga tradición de luchas cívicas, seguramente no detendrá sus esfuerzos, aun al precio de muchas vidas más, por sacar a la pareja Ortega-Murillo del poder. Ortega, por su parte, como ha denunciado el Premio Cervantes Sergio Ramírez, probablemente tratará, si no es capaz de controlar a la población mediante el terror, de provocar una guerra civil con ecos de los feroces años 80 centroamericanos.
Nicaragua, esa otra Venezuela, se va muriendo poco a poco.
Jaime Vas, productor chileno que llegó a ser el tour manager del cantante mexicano durante cinco meses, derriba el mito de que “el Sol de México” vio por última vez a Marcela Basteri durante un concierto en el Luna Park, en 1985. Su relato, de hecho, sitúa el encuentro final -en el que asegura haber estado presente- en 1986, y muy cerca de la fecha de desaparición de la mujer. Aquí, desclasifica una historia inédita y cuenta por qué trabajar con Luisito Rey fue "un infierno".
Jaime Vas Carrasco, de 60 años, productor chileno por entonces radicado en España, calcula que todo comenzó durante los primeros días de agosto de 1986. Lo alertó un llamado telefónico de Ernesto Clavería, propietario de Prodin, firma encargada de los estelares de la televisión nacional de la época.
-Jaime, necesito que me ayudes. Voy a traer a Luis Miguel y su padre me dice que no puede viajar…
-¿Quién es Luis Miguel?
-¿Es en serio?
En pocas horas, el promisorio cantante tenía programado un vuelo a Chile para presentarse en el programa En vivo, de Televisión Nacional de Chile, conducido por Antonio Vodanovic. Pero de golpe, Luisito Rey, su padre, contactó a Clavería para decirle que el joven de 16 años no viajaría. El dueño de Prodin, desesperado, se comunicó rápidamente con Vas, su hombre de confianza en España, para que destrabara un imprevisto que, sin embargo, con las horas se tornaría cada vez más complejo.
Vas aceptó, consiguió el número de Luisito Rey y rápidamente coordinó una reunión. “Ernesto me advirtió que tuviera cuidado con el papá, porque era un hijo de puta”, recuerda. Tras un primer encuentro en la mansión ubicada en Las Matas, Madrid, el otrora compositor andaluz le explicó al productor que la embajada mexicana le había quitado el pasaporte a su hijo.
-Nunca me explicó por qué. Ahí recién supe la verdad. Fui directo a la residencia del embajador mexicano en España, Rodolfo González. Tuve suerte: un señor que estaba caminando por ahí se acercó y resultó ser él. Le expliqué el problema, que era de la televisión de Chile. Que si Luis Miguel no llegaba, sus fans destruirían el aeropuerto. Muy amable, contactó al cónsul y nos reunimos -recuerda Vas. Jaime Vas, productor. Foto: Luis SevillaTras unos cuantos minutos, el cónsul les explicó la verdadera gravedad que escondía la situación. Sacó un teletipo y comenzó a leerlo: la Gobernación de México les ordenaba a todas las embajadas mexicanas en el mundo retener el pasaporte del ciudadano Luis Miguel Gallego Basteri cuando éste se presentara para renovarlo. “El embajador le preguntó al cónsul por qué esa orden… y resulta que el pasaporte era falso”, relata. Luisito Rey, con la ayuda del exjefe del Departamento de Policía, Arturo “El Negro” Durazo, había logrado arrancar una hoja de nacimiento de otra persona y pegaron una que habían creado para “Micky”.
No había mucho más que hacer, le dijeron. Recién ahí el productor comenzó a calibrar lo que generaba “el Sol de México”.
Horas más tarde, cuando fue a comentarle lo sucedido a Luisito Rey, el padre de Luis Miguel, ofuscado, comenzó a hacer unos llamados. Al rato, el embajador mexicano, Rodolfo González, citó a Jaime Vas para una reunión. Por orden de la gobernación, emitiría un pasaporte con tres destinos: Santiago, Buenos Aires y Bogotá.
-Jaime comenzó una carrera para lograr un pasaporte para el artista. La embajada le concedió un salvoconducto a Luis Miguel para que, junto con su pasaporte mexicano vencido, se dirigiera a México con escala en Chile -confirma Ernesto Clavería.
“El Sol”, en definitiva, no pudo presentarse en el país en la fecha original: a cambio, Vas fue el encargado de realizarle una entrevista por satélite, un falso directo editado con las preguntas de Vodanovic que se emitió el 4 de agosto, donde el joven mexicano argumentaba estar enfermo, pero también prometía saldar la deuda en suelo nacional muy pronto. Posteriormente, se transmitió su película Fiebre de Amor.
-Se nos ocurrió reemplazar el programa con su película, presentada desde Madrid por el mismísimo Luis Miguel. Si lo lográbamos, era un éxito. Antes de planteárselo al canal, el sábado, fue una odisea ubicar a los ejecutivos de la distribuidora que era la dueña de los derechos de exhibición para negociar -recuerda el propietario de Prodin.
Vas, tras varias idas y vueltas, consiguió pasajes para que “Micky” viajara la noche del miércoles 6 de agosto con destino Santiago.
Pero los problemas estaban lejos de acabar.
Marcela
–Pisha, necesito que vengas a casa. Luis Miguel no va a viajar el miércoles.
Cuando Jaime Vas creía que tenía todo solucionado y le había transmitido las buenas noticias a su socio en Chile, un súbito llamado de Luisito Rey, a pocas horas del viaje, derrumbó todo nuevamente.
-Fui rápido a su casa a preguntarle qué había pasado ahora, que no podía salir con esto faltando tan poco. Y me dice que Luis Miguel no había visto a su madre desde hacía varios meses. Yo no tenía idea de la historia en ese momento. Ni yo, ni nadie. Pero él me insistía…, y además me pidió que pusiéramos los pasajes, porque ella vivía en Italia.
Lo que desconocía el productor, que no lograba entender por qué era tan importante la visita de la madre, es que Luisito Rey y su esposa se habían separado prácticamente un año antes.
La biografía Luis Miguel: la historia, de Javier León Herrera; Luis Miguel, la serie, producción de Netflix y Telemundo, y los distintos reportajes que abordan su enigmática vida cifran que la última vez que el cantante mexicano vio a su madre, Marcela Basteri, fue en el concierto que ofreció el 16 de marzo de 1985 en el Luna Park de Buenos Aires, Argentina. Allí, el intérprete realizó un emotivo homenaje: invitó a su progenitora al escenario y le cantó “Marcela”, uno de los sencillos más significativos para la familia Gallego-Basteri.
Pero, contra todos, Jaime Vas, sentado en el Tavelli del Drugstore, mientras se toma un café espresso cortado, asegura a Reportajes que esa no fue la última vez que madre e hijo se vieron. Dice que él estuvo presente en el verdadero último encuentro.
-Llamé a Ernesto y le conté. También le dije que ya estaba estresado con el tema. Me dijo que daba igual, que pagaba los pasajes. Pero Luisito Rey de nuevo puso problemas: ahora quería que consiguiéramos una avioneta para traerla de Massa-Carrara a Madrid -cuenta el productor-. Le dije que no podíamos, que eso él lo arreglara. Desde Chile solo se pagaron dos vuelos desde Milán a Madrid: el de Marcela y el de Sergio, que era un bebé.
Lograron acercar posiciones: el avión que llevaría a Luis Miguel de Madrid a Chile saldría a las 23 horas del miércoles 6, mientras que el de Milán a Madrid, que llevaba a su madre y su hermano, llegaría poco antes de las 21 horas. “Fui a buscar a Luis Rey y a Micky a Las Matas, nos tomamos un café y nos fuimos al aeropuerto. Yo mismo me encargué del embarque y nos fuimos a un restaurante muy bueno, muy bonito, ubicado en el segundo piso”, relata Vas.
En ese restaurante, Luisito Rey y Marcela arreglaron previamente un encuentro para que, después de tanto tiempo, Luis Miguel pudiera volver a ver a su madre.
“Hasta que me olvides”
A lo largo de la conversación, Jaime Vas destacó en reiteradas oportunidades, con algo de asombro, el respeto que profesaba Luis Miguel a su padre. “Era sublime, omnipotente…, yo alucinaba”, asegura el productor. Lo describía como un joven simpático, aunque silencioso. Por sobre todo correcto.
Pero ese miércoles, a las 21 horas, cuando subieron hasta el segundo piso del aeropuerto e ingresaron al restaurante, “Micky” cambió su semblante: parecía realmente otra persona.
Unos metros más allá lo esperaba su madre: “Una señora rubia, guapísima”, apunta Vas, testigo privilegiado. Luis Miguel rápidamente corrió hasta ella y se fundieron en un abrazo estremecedor. Largo y cariñoso, apretado. Uno que el productor asegura nunca haber visto. Antes, ni después. “Por primera vez me pregunté qué onda, qué pasaba acá…, no era normal, estaban como pegados por un chicle”, recuerda. La emotiva escena duró unos cuantos minutos. Marcela cubría el cuello de su hijo con sus brazos y lo besaba en las mejillas, con los ojos llenos de lágrimas. A “Micky” lo vio feliz: sonreía, nervioso, como pocas veces.
De pronto, tomaron asiento en una de las mesas. Luisito se acercó, pero Luis Miguel lo frenó con rapidez, ante la sorpresa del productor:
-Papá, quiero estar solo con mi mamá -le dijo.
Quedaba poco más de una hora para que el avión partiera hacia Chile y el español, inéditamente, aceptó sin queja alguna. Se sentó, junto a Vas, unas cuatro o cinco mesas más allá. El productor recuerda que la charla entre madre e hijo duró poco más de una hora y un cuarto: “Yo estaba preocupado, mi interés en ese momento era que por fin se subieran al avión. Pero Luis Rey me decía que esperara, que el niño no veía a su madre hacía varios meses. ‘No seáis tan insensible’, me repetía”.
Pasadas las 22 horas, Luis Miguel y Marcela Basteri se levantaron. Quedaban pocos minutos para el despegue del vuelo. Inmediatamente, “El Sol” y su madre se abrazaron y se largaron a llorar, acaso sabiendo que se trataba de una larga despedida. Lo que seguramente ninguno de los dos imaginó es que sería la última vez que estarían juntos. “Me impresionaron…, el niño se fue muy triste. Lo estaba esperando su secretario y un guardaespalda. Se despidió y yo llamé a Ernesto para avisarle. ¿Luis Rey y Marcela? No supe para dónde se fueron”, relata Vas.
Javier León Herrera dice en Luis Miguel: la historia, la biografía del mexicano, que tras una llamada telefónica con Adua Basteri, tía de Marcela, desde “más o menos a principios de septiembre de 1986, no hay una sola señal de vida de la mamá de Luis Miguel”.
El productor vuelve a hacer memoria: calcula que fue a fines de 1989, en París. En un restaurante top de Francia, cerca de la Île de la Cité, comía con un amigo y su novia cuando de pronto ingresó Luis Miguel. Apenas se vieron, el mexicano se acercó para saludarlo.
-Me abrazó y me preguntó cómo había estado. Fue todo muy bonito. Al rato, cuando estábamos hablando, me dijo: “Tú estuviste conmigo la última vez que yo vi a mi madre”.
El infierno de Luisito Rey
El 25 de septiembre de 1986, Frank Sinatra se presentó en el Estadio Santiago Bernabéu. Entre los poco más de 25 mil espectadores -con casi 16 mil entradas regaladas por el temor a unas gradas vacías- se encontraba Jaime Vas. El entonces productor de una agencia en Madrid, sobre el final del recital, observó que un par de filas más adelante había un borracho armando escándalo. Sus miedos se hicieron realidad cuando el tipo se giró y lo reconoció: “¡Pisha!”.
Frente a su insistencia, el productor aceptó almorzar al otro día junto a Luisito Rey.
-He averiguado quién eres tú, he preguntado y me han hablado de ti. Tú eres la persona que necesito que esté con Luis Miguel. Quiero que seas su tour manager, el que va a cargo de las giras -le propuso el padre del cantante mexicano.
En un principio, Vas rechazó la oferta. Pero los 2.500 dólares mensuales que el español le prometió lo convencieron. “Los primeros días me cagaba de la risa. Iba a su casa, que estaba siempre sola. Me sacó tarjetas de crédito American Express Platinum, que nadie tenía. Pero después todo cambió: llegaba a mi casa mal, tiritando. No calibraba quién era este personaje”, recuerda.
A los tres meses, Vas le informó que no quería seguir trabajando con él: “Había viajado con él por todo el mundo. Era un tipo vulgar: lo peor que tú te puedes encontrar en tu vida es Luis Rey”. Pero el cantautor español se negó a perderlo: ofreció doblarle el sueldo, ahora percibiría 5.000 dólares. Vas nuevamente aceptó.
Sin embargo, cuando cumplió cinco meses, renunció sin marcha atrás: en Los Ángeles, en medio de la grabación de Soy como quiero ser (1987), el padre de Luis Miguel le prohibió reunirse con Juan Carlos Calderón, productor del disco y gran amigo de Vas, por una disputa previa. “Con Luis Rey fueron los peores cinco meses de mi vida”, precisa el entonces tour manager de “El Sol”. -¿Nunca le preguntó por lo que pasó ese día en el aeropuerto?
-No, nunca, no me correspondía. Pero empecé a dudar. En el tiempo en que estuve trabajando con Luis, en el apartamento de su madre, un día ella le pregunta por Marcela. Y él explotó, se transformó. Al rato, a su mamá y sus hermanos les dijo delante mío, mientras tomábamos café, “tenéis que jurarme por nuestro apellido que cuando ‘Micky’ les pregunte por su madre, vosotros no sabéis nada”. Nunca le pregunté, pero se salió de sus casillas. -¿Qué le pareció la serie?
-Tiene desfases, pero es una serie de ficción: está contada para el gran público, no para los que conocemos su historia. Tiene cosas verídicas también ¿Luis Rey? En persona era peor. Era alcohólico, cocainómano. Entrabas a su habitación y olía a sexo, a drogas, a putas. Funcionaba dos horas al día el tipo.
El actor explicó que era normal que los casting se hicieran en traje de baño, 'porque en esa teleserie había piscina, y uno como actor también actúa con el cuerpo', dijo en el programa #ConLasManosEnLaMasa de Vía X.
Por Francisca Quezada
“Yo hice el casting con Fernanda y me sorprendí cuando dijo que lo había hecho en sostén y calzón”.
Así comienza la respuesta del actor Matias Oviedo, ante la pregunta de si le había tocado hacer el casting de ’16’, la teleserie juvenil de TVN emitida en 2003, en ropa interior, como denunció la actriz Fernanda Urrejola.
El protagonista de la teleserie “Verdades Ocultas” de Mega, fue invitado al programa #ConLasManosEnLaMasa de Vía X, donde recordó los inicios de su carrera actoral y reveló cómo fue el casting de la teleserie de TVN “16”, argumentando que la prueba de cámara había sido en traje de baño, y no en sostén y calzón como relató la actriz Fernanda Urrejola en una entrevista con revista Ya.
Imagen: Matías Oviedo en el programa #ConLasManosEnLaMasa de Vía X
El actor explicó además, que era normal que los casting se hicieran en traje de baño,“porque en esa teleserie había piscina, y uno como actor también actúa con el cuerpo, entonces el cuerpo, es parte del casting y para eso necesitas mostrar”. Agregando que, “cuando hice la prueba especial de teatro en ‘la Chile’ (Universidad de Chile), te exigían ir sin polera y a las mujeres en traje de baño, porque necesitaban verte la espalda para ver si tu cuerpo estaba apto para actividades físicas. No me parece que eso sea en algún caso algún tipo de abuso. En el casting de 16 nunca lo pensé así tampoco”.
“No sé si habrá tenido que hacer otro casting más, eso ahí puede ser dudoso (…) Pero cuando yo lo hice con ella, era en traje de baño. Y la explicación era que iban a haber tomas de piscina y había que saber como estaba el tipo que estaba postulando. Yo me lo tomé así”, agregó el actor.
President & CEO, Caminchi Bridge Corporation. Worked with Multimedia Nova as Editor-in-Chief, Publisher and GM. TV, Film & Music Producer. Academic Director for worldwide Cyberclassroomtv.com Global Online/Distance Education, and Open Learning project
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